En una elección marcada por el fallo intrusivo de la Corte SupremaSan Juan cambió este domingo de signo político. Marcelo Orrego, el candidato de la expresión local de Juntos por el Cambiose convirtió en el nuevo gobernador electo de la provincia cuyana. El resultado, imprevisto, fue un batacazo: Orrego obtuvo más del 50 por ciento de los votos y superó así a la suma de los sublemas del PJ encabezados por José Luis Gioja y Rubén Uñac, el hermano del actual mandatario Sergio Uñac, cuya candidatura había sido vetada por el máximo tribunal.

Gioja y los Uñac protagonizaron los gobiernos peronistas de los últimos 20 años, pero llegaron enfrentados al sufragio, que había tenido un primer round el 14 mayo, cuando por decisión de la gobernación se votó el resto de las categorías locales. La oposición sacó provecho de todas y cada una de las circunstancias que condicionaron los comicios y logró meter la cola, tal como ya lo hizo en las generales de San Luis y las PASO de ChacoA dieferencia de los casos de Tucumán y de Formosa, los supremos esta vez pudieron festejar.

El triunfo opositor se había empezado a gestar el 9 de mayo, cuando la Corte Suprema objetó la candidatura de Sergio Uñac para su tercera reelección a partir de un amparo presentado por la oposición. El fallo suspendió las elecciones para gobernador y vice cinco días antes de la fecha pautada para los comicios. El mandatario acató el fallo a regañadientes y decidió desdoblar la elección. Los sanjuaninos fueron por primera vez este año a las urnas el 14 de mayo, tal como estaba previsto, pero votaron únicamente las categorías de intendente, concejales y legisladores locales, dándole un amplio triunfo al oficialismo.

Envalentonado por ese resultado, el mandatario delegó su lugar en la boleta a su hermano Rubén Uñac, actual senador nacional, y fijó la elección a gobernador para el 2 de julio. Pero el electorado desaprobó la jugada: su sublema quedó este domingo en tercer lugar, incluso por debajo del que llevaba a Gioja como candidato, un resultado inesperado en la previa. La oposición, así, logró revertir aquél primer round y Orrego se impuso por 7 puntos de diferencia.

El candidato presidencial Horacio Rodríguez Larreta se anotó el triunfo como propio y viajó para sumarse a los festejos junto a Martín Lousteau y José Luis Espert. “Felicito a los sanjuaninos que se animaron al cambio. Así es como le vamos a ganar al kirchnerismo en toda la argentina”, exclamó el Jefe de Gobierno de CABA desde el búnker ganador, donde ninguno de los oradores hizo referencia al fallo de los cortesanos, a quienes la oposición ya les había pedido una mano en Tucumán y Formosa. Larreta, además, comparó la elección en San Juan con las que la oposición ganó en San Luis y Chaco. Media hora antes, Uñac ya había reconocido la derrota.

Entrada la noche del domingo, y con mas del 90 por ciento de las mesas escrutadas, los cuatro sublemas del frente Unidos por San Juan (JxC) cosechaban el 51,15 por ciento de los votos, dándole el triunfo a Orrego, cuya boleta arrastraba el 49,36 por ciento. En la vereda del peronismo, que compitió con el lema San Juan por Todos, José Luis Gioja sumaba el 27,27 por ciento frente al 16,99 de Rubén Uñac. Ambos sumaban 44,26 puntos. En tercer lugar, muy lejos y con apenas el 1 por ciento cada uno, asomaban por un lado los libertarios del Frente Desarrollo Y Libertad, y el trotskismo del FIT, por el otro.

Una elección partida al medio

El 14 de mayo, cinco días después del fallo de la Corte que suspendió los comicios únicamente para las categorías gobernador y vice, los sanjuaninos votaron para el resto de los cargos —intendentes, concejales y legislaturas locales—. Ese día, el peronismo se hizo con el 75 por ciento de la Legislatura y el 60 por ciento de los concejales a nivel provincial. También ganó 14 de las 19 intendencias en juego, aunque con una excepción importante: la oposición le arrebató al PJ la capital de San Juan, que quedó en manos de Susana Laciar, quien compitió dentro del mismo lema de Orrego y se impuso sobre el intendente en funciones, Emilio Baistrocchi.

En el comando de Uñac se interpretó aquella elección de mayo como un gran boca de urna para lo que pudiera suceder este domingo. Trasladado a trazo grueso a nivel provincial, había quedado en 51 puntos para el oficialismo contra el 31 cosechado por la oposición. Pero este domingo, que se votó únicamente a gobernador, el resultado se dio vuelta: hubo una merma de casi diez puntos en la performance del peronismo. «Es un duro golpe para todos», reconoció el gobernador desde su búnker y aseguró que «habrá que analizar en frío qué sucedió entre el triunfo que obtuvimos el 14 de mayo y lo que nos pasó hoy». Consultado sobre si el fallo de la Corte tuvo alguna incidencia en el resultado, el gobernador sostuvo que «algo debe haber influido».

La explicación de la derrota del peronismo en el espacio de Gioja era bien distinta. «La falta de unidad fue la causa de esto, no le vamos a escapar a nada», sostuvo el exgobernador, quien enseguida sacó pecho y arengó: «Nos sentimos mayoría de lo que es nuestra estructura del peronismo, a la que esperamos conducir a partir de ahora». El actual diputado había sido crítico de la intención de Uñac de anotarse a la reelección. “Se lo dijimos en todos los idiomas”, se había quejado una vez conocida la cautelar de la Corte.

La distancia entre los Uñac y Gioja es una de las razones detrás del resultado. Entre ambos gobernaron cómodamente la provincia desde 2003. Rubén Uñac, de hecho, fue vicegobernador de Gioja entre 2007 y 2011, y Sergio lo fue hasta 2015. A partir de entonces empezó una disputa que se expresó en la elección de este domingo, en la que por primera vez se implementó la Ley de lemas, que evitó una posible PASO entre ambos.

La suma de los dos sublemas no alcanzó para retener la gobernación. A diferencia de otras elecciones, este domingo no hubo efecto arrastre: los intendentes y la estructura territorial del peronismo ya había tenido su propia elección hace 45 días, por lo que las boletas esta vez fueron «cortas» hacia abajo. Algo de eso se vio en los niveles de participación: hubo una merma de siete puntos entre una elección y otra. En mayo votó más del 75 por ciento del padrón, mientras que este domingo apenas superó el 68 por ciento, una de las asistencias más bajas en la historia electoral de la provincia.

¿Quién es Marcelo Orrego, la sorpresa?

El gobernador electo es oriundo de Santa Lucía, municipio ubicado en la zona este del gran San Juan que es el segundo con mayor padrón después de la capital. Fue intendente de la localidad hasta 2019, durante dos mandatos. Llegó a la intendencia como candidato del Partido de la Producción y el Trabajo, un armado vecinal fundado en la primera década de los 2000 por Roberto Basualdo, un histórico dirigente opositor sanjuanino que hoy ocupa la senaduría nacional de la primera minoría después de perder dos elecciones contra Gioja, en 2003 y 2007. Es uno de los dirigentes del interior más importantes del PRO, pero antes jugó a nivel nacional con Sergio Massa y los hermanos Rodríguez Sáa. Hoy, tanto Orrego como Basualdo, sumados a la intendenta electa de la capital, Susana Laciar, se alistan en la campaña presidencial de Rodríguez Larreta.

Los otros tres candidatos a gobernador dentro del lema Unidos por San Juan, Marcelo Arancibia, Eduardo Cáceres y Sergio Vallejos (este último presentó el amparo ante la Corte) respaldan a Patricia Bullrich y todos juntos sumaron menos de dos puntos.

Con el triunfo puesto, Orrego agradeció «a todos los que confiaron en este cambio con certezas que vamos a impulsar a partir de diciembre». Enseguida pidió el apoyo del peronismo: sabe que gobernará con la mayoría del poder legislativo local en contra. «En San Juan hay muchas cosas que se hicieron bien, conocemos el perfil de nuestra provincia, no somos tontos. Las peleas entre políticos no resuelven los problemas», dijo.

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