El presidente electo Javier Milei ratificó, a su regreso de Estados Unidos, que durante su gobierno no habilitará a las provincias los fondos necesarios para pagar los aguinaldos a trabajadores estatales. “Corten otros gastos y paguen”, fue la seca respuesta a los gobernadores peronistas y de Juntos por el Cambio, que el martes pusieron sobre la mesa los problemas que tendrán ante el ajuste anunciado para después del 10 de diciembre.

La confirmación de que el ajuste será sobre los trabajadores fue hecha por el líder de La Libertad Avanza (LLA) apenas horas después de que más de una decena de mandatarios provinciales viajara a Buenos Aires para discutir sobre los fondos con que deberán afrontar los pagos de salarios y aguinaldos de fin de año.

Varios de ellos se reunieron también con el próximo ministro del Interior, Guillermo Francos, quien les prometió llevar el planteo al presidente electo. Pero la respuesta de Milei no tardó en llegar: “La respuesta es que hay que poner los números en orden. La respuesta es corten otros gastos y paguen los salarios. No hay más plata.”

Y no solo eso. Les advirtió que llegó el “momento de sincerar las cosas y decirlas cómo son”, y utilizó el argumento del “federalismo” para justificar la futura falta de asistencia: “¿Acaso no somos un país federal? ¿Las finanzas de las provincias no son responsabilidad de las provincias?

El planteo de los gobernadores

Tal como lo informó Página/12, la posible salida que algunos mandatarios encontraron ayer vino de parte del ministro de Economía, Sergio Massa, quien durante una reunión se refirió al posible envío de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) con los cuales puedan mitigar los pagos de fin de año para los estatales.

Esta decisión sortearía el DNU que los gobernadores le pidieron al presidente saliente Alberto Fernández para solucionar el tema y que correría riesgo de ser anulado por el presidente entrante, tal como lo advirtió Francos durante ese mismo encuentro.

El Ministerio de Economía informó que al 31 de octubre hay habilitados 176 mil millones de pesos de esos fondos, de los cuáles solo se ejecutaron 50 mil millones. Es decir que parte de los 126 mil millones restantes irían a salarios y aguinaldos.

Milei se desentiende

Milei se desentendió de una solución de ese tipo. “Qué culpa tengo yo del desmadre de la administración anterior y de lo que han hecho los gobernadores. No es culpa mía. Emitir dinero es irse de caño”, puntualizó.

Con ese argumento, además, instó a los mandatarios provinciales a “poner las cuentas en orden” porque “se acabó la historia del déficit fiscal”. “Esta historia nos hizo más pobres. De las 22 crisis que tuvimos, 20 tuvieron un déficit fiscal”, sostuvo en declaraciones radiales.

 

El corolario de esa argumentación fue “corten otros gastos y paguen”. También hubo un reproche: “Los que plantean este problema porque no quieren tocar la propia serán los responsables ante la sociedad de generar un desastre hipernflacionario que será el peor de la historia”.

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